Edificación
Dos factores importantes representaron retos importantes que sirvieron de acicate as la superación profesional de nuestra ingeniería: la ubicación de la Ciudad de México en una zona de suelo arcilloso de muy alta compresibilidad y muy baja resistencia, y la frecuencia con que ocurren sismos de muy alta intensidad.
Fue precisamente el hundimiento de los edificios, o su aparente elevación sobre el terreno, lo que motivó el desarrollo de la ingeniería de cimentaciones en la Ciudad de México. Se dominaron las técnicas de pilotes de punta, pilotes de fricción, cimentaciones parcialmente compensadas con pilotes adicionales, y se alcanzó un desarrollo tecnológico importante con los pilotes de control, con los cuales era posible controlar el hundimiento de los edificios para que fuera prácticamente igual al del terreno.
En el campo de la ingeniería sísmica, México ha hecho aportaciones significativas en cuanto a regionalización sísmica, diseño probabilístico de movimientos telúricos, análisis dinámico de estructuras y otros temas similares. En el campo de la Mecánica de Suelos, se han hecho estudios detallados de las características del subsuelo de la Ciudad de México que constituyen en sí aportaciones a esta disciplina.
Obras Hidráulicas
En materia de infraestructura para riego, desde la fundación de la Comisión Nacional de Irrigación en 1926 hasta nuestros días, la ingeniería mexicana ha conservado un alto nivel, comparable, con ventaja en muchas ocasiones, al de países mucho más avanzados. Otro tanto ocurre con la infraestructura para generación de electricidad, que se desarrollo más intensamente a partir de 1937, cuando se creó la Comisión Nacional de Electricidad.
Las presas son obras que juegan casi siempre el papel técnico y de operación más importante en los sistemas de infraestructura hidráulica. El desarrollo de sus tecnologías de diseño y construcción, muestra en gran medida la evolución que se ha logrado en la ingeniería civil de un país. En México se han construido más de mil quinientas presas de almacenamiento, de ellas más de 500 con categoría de "grandes presas".
Puentes
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) fue pionera en México en la instalación de laboratorios para el control de los materiales de la construcción, y para la implantación de las normas correspondientes. Al mismo tiempo, el montaje de siderurgicas en el país facilitó la disponibilidad de acero, el cual, también por el desarrollo de la metalurgia, alcanzó mayores resistencias. Lo anterior favoreció la construcción de grandes puentes de concreto reforzado, como el arco del puente "Belisario Domínguez", que vino a sustituir al puente colgante sobre el río Grijalva, en Chiapas, en el año de 1954.
Conforme a la tendencia que se observa en el ámbito mundial en las últimas décadas, os puentes de mayor claro de México se han construido con el sistema de "puente atirantado". El primero de ellos fue el puente "Ingeniero Antonio Dovalí Jaime" de la carretera Costera del Golfo, con una longitud total de 1,170 metros y un tramo principal de 698 metros, atirantado, compuesto de siete claros, siendo la longitud del mayor de 288 metros. El puente "Tampico", también de la carretera del Golfo sobre el río Pánuco, fue construido por el mismo sistema y representa un logro notable de la ingeniería mexicana. El claro máximo de este puente es de 360 metros, y la porción central es un cajón metálico con una longitud de 293.5 metros. Los puentes de este tipo construidos recientemente son: los de la Autopista del Sol, que une al Distrito Federal con el puerto de Acapulco, siendo el mayor de ellos el puente Mezcala - Solidaridad, sobre el río de este nombre.
Ferrocarriles y Carreteras
La red ferroviaria actual, que cuenta con algo más de 26,000 kilómetros, no ha tenido adiciones de importancia en las ultimas décadas, aunque se ha reforzado sustancialmente. De la red existente, una cifra del orden de 10,000 Km, se considera básica y representa a la gran mayoría de las operaciones. Es probable que en el corto plazo, México haya de conformarse con la explotación de su red actual de ferrocarriles, ello debido al altísimo costo que tiene la construcción de un ferrocarril realmente moderno y tal como la necesita la vida económica de nuestros días.
La red nacional de carreteras mexicanas se ha desarrollado en forma trascendental a partir de 1925. cuenta hoy con cerca de 250,000 Km, de los que, casi 100,000 constituyen la red pavimentada. Las motivaciones para planeación y desarrollo de esta red han variado con los años, adaptándose a los cambios de otros ámbitos y actividades de la evolución nacional. El papel de la ingeniería civil en este desarrollo carretero es fundamental y omnipresente. El ingeniero civil ha intervenido decisivamente en las grandes ideas de macro planeación; obviamente es el principal responsable de la planeación específica de cada carretera o de la planeación regional de las redes parciales; en estas tareas, la ingeniería de sistemas, las técnicas de análisis de decisiones y de planeación económica representan un papel prioritario al lado de la Sociología y la Economía, entre otras disciplinas.
El metro y el drenaje profundo de la Ciudad de México
La construcción de estas dos obras de magnitud espectacular obligó a la ingeniería civil mexicana a adaptar tecnologías de las más avanzadas en el ámbito mundial y a desarrollar otras propias que permitieran salvar las numerosas dificultades surgidas durante los procesos de construcción. La mala calidad del subsuelo de la ciudad y la frecuencia sísmica de alta intensidad, fueron factores adversos y siempre presentes durante las obras. Como ejemplos de estas tecnologías se pueden citar la construcción de "muros milán" para contener los suelos durante la excavación del cajón superficial del Metro, y la estabilización de las arcillas con aire a presión a un lodo bentonítico durante la perforación de túneles de 6.5 metros de diámetro para el drenaje profundo.
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